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Conservación y restauración de ecosistemas insulares CONTROL Y ERRADICACIÓN DE PLANTAS INTRODUCIDAS |
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El peligro de las especies invasoras Parte II: Plantas Para más información, contactar con: Carlos Carvajal, +593 (0)5 252 6189 Ext. 229, ccarvajal@spng.org.ec ![]() En el año 1535 se descubrieron las islas Galápagos. A partir de ese momento y con el inicio de las actividades humanas, comenzó su proceso de degradación, debido, especialmente, al efecto que las especies introducidas provocaron en un ambiente en donde las especies indígenas evolucionaron sin la presencia de grandes depredadores. El Archipiélago de Galápagos está conformado por islas oceánicas típicas; por tanto, tiene una flora nativa muy reducida: alrededor de 500 especies de plantas, de las cuales 180 son endémicas. Estas especies llegaron y evolucionaron a lo largo de un período de 3 millones de años (la existencia estimada de las islas galapagueñas actuales), a una tasa de “generación de especies” de aproximadamente una por cada 10.000 años.
Por otra parte, es notable el contraste existente con respecto a plantas introducidas por el ser humano: unas 750 plantas vasculares han sido introducidas por personas a Galápagos, alrededor del 90% de ellas deliberadamente desde el descubrimiento de las islas (1535). Este ingreso de especies vegetales se traduce en una tasa de llegada y establecimiento exitoso de especies introducidas de 1,6 por año! El 90% de estas especies son consideradas plantas útiles para el ser humano. Entre ellas se incluyen algunos frutales, hortalizas y otros cultivos, maderables, plantas medicinales y ornamentales. ![]() Fuente: Informe Galápagos 2006-2007 (PDF, 5.4 MB) Las relativamente pocas especies introducidas por casualidad corresponden principalmente a malezas de distribución pan-tropical o europea, típicas de áreas perturbadas que se han diseminado en Galápagos debido al carácter abierto y de poca competencia existente en sus ambientes. ![]() Entre las plantas introducidas por casualidad, pocas han causado problemas graves a la biota nativa; por el contrario, muchas de las plantas introducidas como cultivos se han escapado y actualmente su dispersión amenaza agudamente a las especies nativas y sus hábitats. Las peores especies introducidas son aquellas que logran transformar los hábitats en los que están presentes; entre ellas, se pueden incluir a algunos árboles (como la casacarilla), capaces de invadir zonas de Galápagos que en forma natural no tenían árboles, algunos arbustos y trepadoras y algunas especies herbáceas, especialmente pastos. Hasta este momento, el problema ha sido peor en la parte alta-húmeda de las islas habitadas; sin embargo, el grupo más grande de plantas introducidas lo constituyen las ornamentales que se desarrollan en jardines, de las cuales muchas están adaptadas a hábitats semi-áridos típicos de las partes bajas de todas las islas de Galápagos, este tipo de plantas pudieran convertirse en el futuro en serias invasoras de la relativamente prístina zona árida. Plantas endémicas y las islas pobladas Las islas habitadas están en un proceso dramático de cambio ecológico, que produce una disminución continua de las poblaciones de muchas especies endémicas de Galápagos. En San Cristóbal, la mayoría de las especies en Peligro Crítico habitan en la zona seca, y están amenazadas principalmente por herbívoros introducidos, tal como las cabras. ![]() La amenaza fundamental para las especies en Peligro Crítico en Santa Cruz son las invasiones de plantas introducidas en la zona alta, aunque la destrucción de su hábitat ha contribuido a la disminución de algunas (Acalypha wigginsii, Sicyocaulis pentagonus, y la orquídea Cyclopogon werffii), mientras que Scalesia retroflexa está amenazada especialmente por las cabras y asnos cimarrones. En Floreana, quizás la isla más perturbada de las Galápagos, y en Isabela sur, todos estos factores tienen importancia. ![]() Fuente: Informe Galápagos 2006-2007 (PDF, 5.4 MB) |
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